Qué certifica exactamente la ISO 9606-1
La norma UNE-EN ISO 9606-1 (anteriormente EN 287-1) evalúa si un soldador es capaz de ejecutar una unión soldada con la calidad requerida bajo condiciones controladas. No certifica conocimientos teóricos: certifica la habilidad práctica para soldar con un proceso específico (TIG, MIG/MAG, electrodo, etc.), en una posición determinada (plana, vertical, techo) y sobre un tipo de material (acero, acero inoxidable, aluminio).
El resultado es un certificado de cualificación de soldador que indica exactamente qué puede soldar ese profesional: proceso, espesor de material, diámetro de tubería si aplica, y posiciones homologadas. Este certificado lo emite un organismo de inspección acreditado (como Bureau Veritas, TÜV, Applus o similar) tras superar una prueba práctica evaluada por un inspector independiente.
¿Por qué la exigen las empresas?
En proyectos industriales con cierto nivel de exigencia —calderería de presión, estructuras metálicas con requisitos de normativa, fabricación de recipientes a presión, instalaciones petroquímicas— la homologación no es opcional. La norma exige que las uniones soldadas sean realizadas por soldadores con cualificación vigente, y las empresas que trabajan bajo normas de calidad (ISO 3834, EN 1090) necesitan documentar las homologaciones de su plantilla.
Más allá de la obligatoriedad normativa, las empresas la usan como filtro de contratación porque garantiza que el candidato ha superado una prueba objetiva ante un tercero. Un soldador TIG homologado en posición 6G (tubería en posición fija, la más exigente) tiene acreditada una habilidad que no se puede fingir.
Validez y renovación
Un certificado ISO 9606-1 tiene una validez inicial de 3 años, siempre que el soldador pueda demostrar continuidad en la actividad: la empresa debe firmar periódicamente (cada 6 meses) el respaldo de que el soldador sigue trabajando con el proceso homologado. Si hay una interrupción de más de 6 meses, la homologación puede caducar antes de los 3 años. Al cabo de los 3 años, se requiere una nueva prueba para renovarla.
Cómo se obtiene
El soldador realiza una prueba práctica —habitualmente una probeta de tubería o chapa soldada en la posición y proceso a homologar— ante un inspector acreditado. La probeta se somete a ensayos destructivos o no destructivos según el estándar. Si supera los criterios de aceptación, el organismo emite el certificado.
El coste de la prueba varía según el organismo y el alcance de la homologación, pero suele moverse entre los 150 € y los 400 € por certificado. Algunas empresas lo pagan directamente o lo reembolsan al trabajador una vez superado el período de prueba.
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